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La construccion de la naturaleza | Shilin & Antequera

Hoy os traemos una entrada peculiar, siempre hablamos sobre construcciones de un lugar u otro, pero siempre creadas por el hombre. Hoy no, hoy queremos dedicar esta entrada a lugares increíbles forjados por la propia naturaleza. Os traemos dos grandes trabajos naturales como son el Bosque de Piedra de Shilin (Patrimonio de la Humanidad) y el Torcal de Antequera (Paraje natural).

Karst de Shilin

El Bosque de Piedra o Shilin es un conjunto notable de formaciones basálticas ubicadas en el condado autónomo de Shilin Yi, en la provincia de Yunnan, República Popular de China, aproximadamente a 120 km. de Kunming, la capital provincial. Las altas rocas parecen surgir del suelo como si fueran estalagmitas y muchas parecen árboles petrificados que en conjunto crean la ilusión de un bosque hecho de piedra. Desde2007 dos partes del sitio, el bosque de piedra de Naigu y la aldea de Suogeyi, han sido declarados Patrimonio de la Humanidad de la Unesco como parte de los Karst de China meridional.

El área panorámica nacional de Shilin cubre un área de 350 kilómetros cuadrados y está dividida en siete áreas panorámicas de la siguiente manera:

  • Bosques de piedra Mayor y Menor, también conocido como bosque de piedra de Lizijing
  • Bosque de piedra de Naigu
  • Lago Chang (Lago Largo)
  • Lago Yue (Lago de la Luna)
  • Cueva de Zhiyun
  • Cascada Dadie
  • Cueva Qifeng

Se cree que estos karst, provocadas por la disolución de la caliza, tienen unos 270 millones de años de antigüedad y son una atracción tanto para turistas extranjeros como domésticos gracias a los autobuses turísticos que parten de Kumming. La zona dispone igualmente de gran cantidad de hoteles.

Torcal de Antequera

El Torcal de Antequera es un Paraje Natural situado en el término municipal de Antequera, en la provincia de Málaga en Andalucía (España), famoso por las caprichosas formas que los diversos agentes erosivos han ido modelando en sus rocas calizas. Su extensión es de unos veinte kilómetros cuadrados. Representa una muestra del paisaje cárstico de Europa.

Sus orígenes se remontan a la Era Secundaria o Mesozoica, más concretamente al período Jurásico, es decir, hace unos 160 millones de años. Por aquel entonces la zona constituía un alargado pasillo marítimo que comunicaba, desde el golfo de Cádiz hasta Alicante, los primitivos océano Atlántico y mar Mediterráneo. Fueron los Plegamientos Alpinos, en la Era Terciaria o Cenozoica, los que provocaron que emergieran los sedimentos calizos depositados en el fondo de este brazo oceánico, dando lugar a sierras, cuyas cumbres adoptaron, con frecuencia, forma de «champiñón».

El Torcal está constituido por rocas calizas de tres tipos: oolíticas, brechoides y clásticas. Todas ellas tuvieron su origen en el fondo marino durante el periodo Jurásico, en el período comprendido entre 250 y 150 millones de años atrás. Los sedimentos acumulados en el fondo del mar se agregaban mediante la acción cementadora de las sales y precipitados de la disolución marina. Luego estos sedimentos fueron levantados a más de 1.000 metros sobre el nivel del mar por fuerzas tectónicas. Más tarde, una serie de fracturas generaron grietas (diaclasas) y sistemas de fallas que se entrecortan en ángulo recto (orientación NW-SE y NE-SW); la erosión y hundimiento de dichas grietas ha producido lo que llamamos hoy día callejones o “corredores”. A partir de este momento el conjunto queda sometido a un proceso de erosión característico, el modelado cárstico.

La gelifracción, o fractura de la roca por la acción de cuña que supone el agua que absorbe la roca y se hiela por la acción del frío, junto con la disolución diferencial de las distintas calizas por el efecto ácido del CO2 atmosférico presente en el agua de lluvia, han modelado multitud de formas en las rocas. En primer lugar estratos de roca, hecho que no es habitual en las montañas con distinta porosidad y capacidad de absorción de agua. Esta cuña de hielo ha esculpido singularidades rocosas, generando una completa colección de piezas naturales a las que se les pueden atribuir semejanzas con formas de la vida cotidiana: el «tornillo» (simbolizado en el logotipo del paraje), el «sombrerillo», el «adelantado», el «ataúd», los «prismáticos», el «cáliz», el «dado», etc. Además, la disolución de las rocas a nivel superficial da lugar a lo que se conoce como lenar o lapiaz, terrenos rocosos donde es difícil el tránsito a pie.

Como todos los macizos calizos, el Torcal de Antequera, presenta una enorme riqueza en simas, cuevas y otras formas subterráneas de las cuales se han explorado hasta la fecha algo más de un centenar. Abundan las simas de carácter vertical que alcanzan hasta un máximo de 225 metros de profundidad (Sima de la Unión). Son además populares la Sima Azul (-115 metros), Sima de la Mujer (-90), la de Navazo Verde, sima Rasca, del Carnero. Otras de carácter horizontal son de gran importancia histórica como la Cueva del Toro y la de Marinaleda que albergan importantes yacimientos prehistóricos. La del Toro conserva evidencias estratigraficas de ocupación como hábitat desde los orígenes del Neolítico, hasta una edad del cobre avanzada. En la de Marinaeda, por contra, parece más bien que se empleó como enterremiento secundario. El origen de todas estas cavidades se relaciona igualmente con procesos kásrticos de disolución y ensanche de las calizas, tanto aéreas como subterráneas, por la acción del agua de lluvia.

Fuente: wikipedia

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