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Restaurante Atrio de Caceres | Premios FAD

El Hotel Atrio de Cáceres, diseñado por los prestigiosos arquitectos españoles Emilio Tuñón y Luis Mansilla consiguió, en Julio de 2011 el Premio FAD de Arquitectura.

En el año 2011 resulto ganador, de entre 498 trabajos presentados al galardón, el edificio rehabilitado por los Arquitectos Tuñón y Mansilla por su reinterpretación sugerente.

El Hotel

Se trata de un hotel que acoge a su vez un restaurante dotado de dos estrellas Michelín que ha sido inaugurado el pasado mes de Diciembre, tras siete años de duro trabajo. Dispone de 14 habitaciones, 9 dobles y 5 suites equipadas con todo lo mejor.

Se encuentra ubicado en la plaza San Mateo de Cáceres, con una espectacular vista panorámica sobre la ciudad y al fondo, la sierra de Gredos con el castillo de Montánchez.

En su exterior se ha conservado la fachada original de mampostería de la casa unifamiliar que había sido. Su configuración interior está planteado a dos alturas con un sótano donde se encuentra la joya de la casa, su bodega. Y además, una moderna estructura de jambas rectilíneas que ofrecen un mágico y cambiante juego de luces.

La paleta de materiales utilizada se encuentra compuesta principalmente por paredes de roble lacado en blanco y suelos de granito negro. Respecto al mobiliario escogido, se encuentras piezas de diseño danés como las sillas de Nanna Ditzel y Hans Wegner, sofás de Erik Jorgensen o lámparas de Arne Jacobsen.

La verdad es que el interiorismo me resulta bastante austero e insulso, pero bueno, quiero pensar que lo han hecho así para ofrecer el mayor protagonismo al más de un centenar de pinturas originales de artistas de la talla de Andy Warhol, Antonio Saura o Antoni Tapies que lo decoran.

El Restaurante

Es la pieza estrella de esta obra: el restaurante Atrio, un dos estrellas Michelín.

Gracias a él, la ciudad de Cáceres se ha convertido en un referente gastronómico a nivel internacional. Cuenta con 16 mesas, la mayoría redondas y muy espaciadas entre sí con un patio de madroños, naranjos y plantas aromáticas.

Al entrar, sobre las paredes de un blanco impoluto, un Saura, un Baselitz y un cuadro de Ignasi Aballí dan la bienvenida al comensal. Y por supuesto, un sugerente juego de luz natural de día y artificial de noche sobre su espectacular atio.

Texto extraído de embelezzia.com, Julia Vidal

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